Phil Collins, entre la enfermedad y la esperanza de volver a la música
Aunque desde hace años se conoce que Phil Collins atraviesa serios problemas de salud, el músico británico ha optado por mantenerse alejado del foco mediático y hablar poco de su situación personal. “Me encantaría tocar, pero hay limitaciones físicas que me lo impiden”, reconoció en 2021. Ahora, a pocos días de cumplir 75 años, el artista concedió una entrevista a Zoe Ball para el especial Phil Collins: Eras – In Conversation de la BBC, donde se sinceró sobre las dos últimas décadas marcadas por enfermedades y operaciones.
El padre de Lily Collins sufrió en 2007 una lesión medular que le dejó secuelas permanentes, entre ellas el llamado “síndrome del pie caído”, que afecta seriamente su movilidad. Desde entonces, ha pasado por múltiples caídas, fracturas y cirugías, y actualmente cuenta con una enfermera las 24 horas para controlar su medicación. “Es algo constante. Todo lo que podía salir mal, salió mal”, confesó.
Durante la pandemia, su situación se agravó aún más tras contagiarse de COVID en el hospital, lo que provocó fallos renales. Collins reconoció que el consumo de alcohol a lo largo de su vida influyó en el deterioro de su salud, aunque actualmente celebra dos años de sobriedad. “Han sido años muy duros y frustrantes, pero ahora todo está mejor”, aseguró.
El cantante, autor de clásicos como In the Air Tonight y You’ll Be in My Heart, se despidió oficialmente de los escenarios en 2022 durante la gira de Génesis, donde cantó sentado mientras su hijo Nicholas tocaba la batería. A pesar de todo, no descarta volver a la música: “Tengo algunos temas pendientes. Quizá aún quede vida en este perro viejo”.
En el plano personal, Collins encuentra motivos para sonreír. A comienzos de 2025, su hija Lily Collins lo convirtió nuevamente en abuelo con el nacimiento de su nieta Jove Jane, una noticia que le devolvió ilusión en medio de uno de los periodos más complejos de su vida.